|
Ducharse resulta más económico que tomar un baño, es rápido y fácil, se usa menos agua caliente y hace falta menos espacio.
La decoración de un cuarto de ducha tiene que ser práctica pero no hay ninguna razón para que no sea bonita. En el decorado se puede desplegar tanta imaginación como en cualquier otra habitación de la casa. Pero como tiene que sobrevivir a salpicaduras, pies mojados e incluso alguna que otra inundación las superficies tienen que ser impermeables y de fácil limpieza.

La zona interior de la ducha en si misma tiene que ser absolutamente impermeable, puede ser de azulejos o de paneles, pero en cualquier caso hay que asegurarse que no haya grietas por donde pueda colarse el agua o de que estén adecuadamente selladas.
Fuera de la zona de la ducha conviene tener en cuenta que la condensación puede ser un problema tan serio como las salpicaduras para los acabados decorativos.
El revestimiento ideal son los azulejos, pero la pintura y diferentes acabados, estucos de infinidad de acabados, pueden dar un ambiente y un estilo muy agradable al cuarto de ducha.
Como los cuartos de ducha normalmente suelen ser espacios pequeños, es mejor que el esquemas de color sea sencillo para que así el cuarto parezca mas grande, sin embargo decorar un cuarto pequeño permite ser mas audaz o utilizar materiales mejores y mas caros que en los cuartos principales de la casa.
|