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Los emisores que están a una temperatura media de unos 80°C, concentran zonalmente el calor en las habitaciones, concentración que es paliada sólo parcialmente por el fenómeno de la convección. Para facilitar este fenómeno se desaconseja enmascararlos con repisas u otros artilugios ˝estéticos˝. Por otra parte para equilibrar las diferentes demandas caloríficas que coexisten en las habitaciones.
Las ventajas que presenta frente al sistema de paneles radiantes es la economía de su instalación y la versatilidad de su funcionamiento, ya que los emisores pueden regularse o anularse individualmente.
En los sistemas radiantes se pueden utilizar paneles (serpentines) colocados en el techo o bien en el pavimento; los techos no suelen pasar de 45°C y los pavimentos se mantienen corrientemente a 30°C . El emplazamiento en el techo es más caro, pues se requiere más trabajo para su colocación. Suelen situarse los serpentines bajo el pavimento cuando las pérdidas de calor no son muy acusadas (por ejemplo un chalet en el Monte); por el contrario en otros edificios con rápidas variaciones en las pérdidas de calor (por ejemplo, un edificio de oficinas, tipo muro cortina, en Madrid) responderá mejor la instalación situada en el techo.

En los sistemas radiantes, dentro de las habitaciones, la temperatura está mejor distribuida que en los demás sistemas de calefacción, lo cual da como resultado una mayor sensación de bienestar y un mayor grado de humedad relativa. Si bien los gastos de instalación suelen ser algo más altos que en el sistema de emisores, los gastos de mantenimiento pueden ser más bajos al reducirse las pérdidas del calor absorbido por los elementos estructurales del edificio.
El nuevo concepto de paneles radiantes que introduce MURCONFORT es el de paneles radiantes en las paredes con las mismas ventajas que ofrecen los emisores, con mayor convección, con el consiguiente ahorro energético y sin duda un acabado decorativo excelente.
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